Remi entra calladita, tatuaje en el brazo y cara de no haber probado verga… pero quiere. Se arrodilla y la mama como si ya lo hiciera por vicio: baba, garganta, gemidos dulces y ojos calientes. La follan con fuerza. Chocho mojado, piernas abiertas, cuerpo temblando mientras se deja grabar toda. Y al final, chorro en la cara, leche en los labios y una sonrisa tímida de puta recién nacida.