Última entrega de Lana. Y se va como tiene que ser: mamando, gimiendo y chorreada. Malla negra pegada al cuerpo, lengua afuera y mirada sucia. Se la mete hasta el fondo, se corre con la verga dentro y no para de temblar. Termina de rodillas, recibiendo chorros en la cara como si los hubiera pedido desde el principio.No actuó. Se vino. Y se despidió bañada en leche.