Emma chupa con saliva, con ganas. La empujan, la abren, se la follan sin pausa mientras otra cámara graba todo de cerca. El culo rebotando. La verga entrando. Los gemidos sin filtro. Y el final… es leche caliente directo en su cara mojada, mientras sonríe como si lo hubiera estado esperando todo el día. Esto no es la escena principal. Es la toma sucia que no se edita. Y calienta el doble.